jueves, 17 de diciembre de 2009

LLEGÓ LA TEMPORADA A CUCUTA



La época más linda del año, la más esperada y querida, la que chicos y grandes añoran desde enero, la que impregna el aire con olor a tamal, pavo relleno y pólvora quemada a hurtadillas, por aquello de la prohibición a buena hora dictada, la que impone luces, guirnaldas y viejos gordos vestidos de Papá Noel, la que invita a gastar más de lo que se tiene al son de anquilosados villancicos, después de un año de espera ha hecho su triunfal arribo.

Pues si, pues si, señores y señoras, después de tan inquieta espera… ¡ La temporada llegó…!

Menos mal que este año la explosión de Cadivis, Internet y Cheques viajeros provenientes del feudo de Chávez, no tuvieron el beneplácito del “seudo -emperador” vecino y por eso la tranquilidad que se vive y se siente en el villorrio cucuteño.

Pero las prisas y las preocupaciones inquietan a unos cuantos, ya sea comerciantes, hoteleros o ambulantes, que soñaban con esos buenos puntos convertidos en verdes y que ahora son solo pesadillas adornadas de lucecitas navideñas, cuentas por cobrar, mercancías represadas, supuestas devoluciones de IVA y una marcada esperanza en que el loquito aquel, rebobine el cassette y como otras veces, de marcha atrás.

De todos modos las calles ya se llenaron de informales, algunos mal encarados otros bonachones, que ofrecen desde un pesebre artesanal hasta lo último en X Box, Wii y no se cuantas otras ofertas de tecnología.

Por ciertos sitios ya casi es imposible transitar, sea en carro o a pié, teniendo en cuenta entre otros aspectos que hay nuevas remesas de cosquilleros e indigentes, que quisieron venir a compartir la navidad con nosotros, - “Que detallazo el de ellos”-

Menos mal que el famoso cuento del pico y placa, se quedó en eso, en puro cuento, de lo contrario el caos y los madrazos hubiesen sido peor que la pandemia del H1N1, pues en este caso lo que se necesita es más presencia de uniformados en los sitios críticos, pero aplicando de verdad las normas a los indisciplinados conductores cucuteños, ya sea del transporte público, el privado o de los que orgullosos pasean y aceleran en sus 4X4 con vidrios polarizados.


Esta temporada viene repleta de sabor amargo, no hay duda y seguramente el Niño Dios, Papá Noel y Los Reyes Magos, no van a tener tanto trabajo como hace doce meses por estas latitudes, la cuestión es que aunque los niños les enviaron miles de cartas y deseos, son pocos los que van a poder recibir los encargos, a no ser que decidan a última hora cambiar los originales de Panamericana y Casa Hong Kong por las tradicionales imitaciones de Alejandría y Palmeras, que en su mayoría vienen de la lejana patria de Mao.


Solo nos queda soñar con un 2010 pleno de prosperidad, así sea con reelecciones a bordo y un niño tan juguetón que nos está dejando con la boca reseca por las buenas temperaturas, propicias para temperar como decían los abuelos, pero con tan poca agua, que ya encabezamos el listado de las urbes colombianas (Cúcuta - Los Patios y Villa del Rosario en N.S.) donde el vital líquido lo racionan.


Pero estamos en temporada, lo demás es lo de menos y a mal tiempo buena cara, por eso en navidad brindemos así sea con un Old Parr sin estampilla y repitamos la dosis en año nuevo con Buchanan’s o en el peor de los casos con un Cariñoso de manzana bien helado y escuchando a todo volumen el infaltable Año viejo, que nos dejó más culebras y hasta nueva suegra…. FELZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO…