Lo dicho, invertir tanto para perderlo todo de un plumazo, es ilógico. Los negocios son así y las empresas lo tienen muy claro.
Y eso es lo que está ocurriendo con el tan cacareado caso del Páramo de Santurbán y La Greystar, dueña de miles de hectáreas del sitio en mención, títulos obtenidos legalmente bajo el amparo de la normatividad colombiana.
Por eso, así los ambientalistas se rasguen las vestiduras, los dirigentes opinen y sobre opinen, las ciudadanos de a pié aunque no sepan de que se trata, digan que no y un resto de personas sin oficio trate de apersonarse del asunto, la explotación de ese orito y esa platica, va porque va, como decía mi abuela.
El señor Ministro, ha dicho en su tono costeño, reeducado por aquello aprendido en la diplomacia, que ni en páramo, ni en sub-páramo, ni en parques nacionales, es probable explotaciones de esa naturaleza.
Y claro todos le creyeron.
Pues ni por encima ni por debajo, como lo quería la empresa canadiense, eso es factible.
Y todos los creyeron.
Entonces, como todo tiene límites, de pronto por el ladito, por una orillita, por ahí si y eso es lo que seguramente va a ocurrir, repito, la empresa es dueña legalmente de casi todos esos terrenos y también es muy improbable una expropiación, imaginense las indemnizaciones que debería pagar el estado ante probables demandas.
Es que dejar ese maravilloso DORADO y también plateado, imposible. Son toneladas de esos valiosos metales que allí tienen su lecho.
Por eso estimados lectores, no se asombren, si le vuelven a cascar a la corresponsal de un noticiero de televisión, si una manada de personas sin oficio se empelotan otra vez , para protestar, en un potrero de Berlín, si estudiantes, gremios y civicos vuelven a organizar marchas en Bucaramanga y Cúcuta, o que alcaldes y comunidades de California y Vetas, sigan apoyando con insistencia el proyecto, pues entre otras cosas tienen trabajito seguro.
Esta discusión seguirá por lo pronto llenando espacios en los medios y con buenos titulares, luego pasara "a páginas interiores" y por último se reseñará algún agradecimiento por favor recibido en una amarillenta y regularmente diagramada hojita parroquial.
Sin embargo, quisiera estar equivocado, no ser ave de mal agüero y por eso también le pido a San Antonio (Patrono de California) que ayude a buscar la solución adecuada, donde todos ganen lo justo y no surjan perdedores y bueno, toca pedirle a ese santo, porque aunque muchos no lo crean, Santurbán, no se refiere a ningún humano beato y menos santificado, es una palabreja que buscando y buscando solo la encontré, además de Colombia, por allá en tierras de Santander pero en España.
Mientras, todo ese oro y esas montañas de plata, seguirán escalando muy arriba en la estadística de la discordia, entre unos y otros, lo que quieren y no, los que buscan y los que no dejan, los que viven del cuento y los que no piensan igual.
Mientras, todo ese oro y esas montañas de plata, seguirán escalando muy arriba en la estadística de la discordia, entre unos y otros, lo que quieren y no, los que buscan y los que no dejan, los que viven del cuento y los que no piensan igual.




